sábado, 3 de diciembre de 2016

HISTORIA. LA CRISIS DEL SIGLO XVII

LA ESPAÑA DEL SIGLO XVII:
EVOLUCIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL EN EL SIGLO XVII

El siglo XVII fue un siglo de crisis económica en Europa en general, en el Mediterráneo en particular, y, muy especialmente, en la Península Ibérica. En la Corona española la crisis fue más temprana y más profunda que en el resto de Europa
Ya en la primera mitad del siglo aparecen serios problemas demográficos. Cruentas epidemias, entre las que destacan las de peste, se repitieron periódicamente, coincidiendo con épocas de carestía y hambre. Un ejemplo: Sevilla perdió 60.000 habitantes en la peste de 1647. Otros factores coadyuvaron a la crisis demográfica: la expulsión de los moriscos en 1609 supuso la pérdida del tres por ciento de la población del reino, siendo especialmente grave en Valencia y Aragón; las frecuentes guerras exteriores y el incremento de los miembros del clero que redundó en descenso de la tasa de natalidad. La crisis golpeó con más fuerza a Castilla que a los reinos periféricos.
En la segunda mitad del siglo, la crisis continuó y se agudizó. A la decadencia de la agricultura, agravada por la expulsión de los moriscos, se le unió la de la ganadería lanar, que encontró graves dificultades para la exportación, y la de la industria, incapaz de competir con las producciones extranjeras.
El comercio también entró en una fase recesiva. La competencia francesa en el Mediterráneo y la competencia inglesa y holandesa en el Atlántico, agravaron una coyuntura marcada por el creciente autoabastecimiento de las Indias y el agotamiento de las minas americanas. Consecuencia de la crisis comercial fue la disminución de la circulación monetaria.
La situación fue empeorada por la incorrecta política económica de los gobiernos de la Corona, que agravaron más que solucionaron los problemas: envilecimiento de la moneda (menos plata en su contenido), devaluación monetaria, aumento impositivo…

En este marco de crisis económica, la sociedad estamental española vivió un proceso de polarización marcada por el empobrecimiento de un campesinado que constituía la mayor parte de la población, la debilidad de la burguesía y las clases medias, y el crecimiento numérico de los grupos sociales improductivos como la nobleza y el clero en un extremo y los marginados: pícaros, vagos y mendigos en otro.

La mentalidad social imperante, marcada por el desprecio al trabajo agravó la crisis social y económica. El hidalgo ocioso y el pícaro se convirtieron en arquetipos sociales de las España del Barroco.


HISTORIA. Conquista, colonización y administración de América en el siglo XVI.

1. El descubrimiento de América. (Este punto entra dentro de otro estándar)

Este hallazgo fue condicionado por diferentes causas o factores. Por un lado, se desarrollaron los instrumentos de navegación y se mejoraron los navíos, apareciendo la carabela y la nao. Por otro lado, también pesaron las causas económicas: debido al crecimiento comercial se pudo invertir en navegación. Además hubo necesidad de buscar una nueva ruta más rápida y menos costosa hacia las Indias, después de la interrupción del comercio por los turcos. Por último, en el plano político, los reinos peninsulares estaban en plena expansión y ello dio lugar a rivalidad y competencia entre Portugal y Castilla que se lanzaron a las expediciones.
Cristóbal Colón era un marinero genovés con mucha experiencia. En 1482 presentó en Lisboa su proyecto de viajar a las Indias por Occidente, pero los monarcas portugueses no lo aceptaron. Entonces se dirigió a Castilla y en 1485 es recibido por los Reyes Católicos que rechazaron su propuesta debido a que su teoría era frágil. De nuevo, Colón lo intentó, y el 27 de abril de 1492, se firmaron  las Capitulaciones de Santa Fe, donde Colón sería virrey, gobernador y almirante de las tierras y mares que descubriese, y además el 10% de los beneficios de todo lo que lograse.
En el puerto de Palos se armaron tres barcos: dos carabelas, la Pinta y la Niña y una nao, la Santa María, comandadas por Martín Alonso Pinzón, Vicente Yañez Pinzón y Colón respectivamente. El 3 de agosto partieron, aunque hicieron escala en Canarias para reparar una de las carabelas. Llegaron el 12 de octubre de 1492 a la isla de Guanahaní (Las Bahamas). Exploraron la isla y costearon otras islas como Santo Domingo donde la nao encalló. El 16 de enero volvieron en las carabelas y el 15 de abril Colón se presentó a los reyes en Barcelona.
En 1493 mediante la Bula Inter Caetera, se entregaba a Castilla el derecho de las tierras descubiertas a partir del meridiano a 100 leguas al oeste de las Azores. Esto desagradó a Portugal y en 1494 se firmó el Tratado de Tordesillas donde Portugal ampliaba su límite de influencia más hacia el Oeste.
Colón murió en 1506, después de haber realizado cuatro viajes y convencido de haber encontrado una nueve ruta hacia las Indias.

2. Conquista y colonización
Los españoles habían comprobado que las Antillas no ofrecían riquezas suficientes, por lo que, a partir de 1519, se desarrollaron expediciones que extenderían la conquista al continente americano.
Así, Hernán Cortés desembarcó en la costa (Veracruz) y se internó en las tierras del Imperio azteca, que ocupaba buena parte de México, aprovechando las disputas internas se hizo con el poder en 1521. En 1535, se convirtió en el virreinato de Nueva España, con capital en Méjico.
La conquista del Perú, en la que el Imperio inca dominaba desde Colombia hasta Chile fue iniciada en 1531 por Francisco Pizarro, que capturó al inca Atahualpa y, fundó Lima. Se convirtió en el virreinato del Perú en 1542 y a él se incorporarán las tierras de Chile, exploradas por Almagro y Valdivia, y del Río de la Plata,  por Mendoza.
Esta conquista se realizó mediante expediciones particulares, en las que los conquistadores firmaban unas capitulaciones con la Corona y los gobernadores. En ellas se fijaban los objetivos y el reparto del botín.
La colonización posterior fue hecha, por colonos que se adueñaron de la tierra y obligaron a los indios a trabajarla  mediante el sistema de encomiendas.
El impacto sobre la población indígena de la introducción de enfermedades europeas y la imposición del trabajo en minas y campos de cultivo, trajo consigo una hecatombe demográfica.
En las Grandes Antillas, la población indígena casi se extinguió, y fueron repobladas con esclavos de África. Con todo, y después de un largo debate, se aprobaron las leyes de Burgos, en 1512. Estas antepusieron el deber de evangelizar a los naturales de aquellas tierras y trataron de regular las formas de dominio. En 1542 las Leyes Nuevas abolieron las encomiendas y recordaron la prohibición de esclavizar a los indios. En este sentido, fue decisiva la influencia de fray Bartolomé de las Casas, que había denunciado los abusos de los conquistadores en su obra, publicada ese mismo año: Breve Relación de la Destrucción de las Indias.


3. Gobierno y administración
En 1503 se creó en Sevilla la Casa de Contratación, encargada de todo lo relacionado con América: aduana, almacén de los navíos, control de emigración, escuela de pilotos, cartografías, mercancías…
Pero en 1524 se creó el Consejo de Indias, formado por letrados y encargado de elaborar todas las leyes y órdenes relacionadas con América.
Una vez terminada la conquista castellana en América se dividió el territorio en virreinatos: Nueva España (1535) y el Perú (1542). Estaban dirigidos por los virreyes, máxima autoridad en América, con amplia autonomía, al igual que los monarcas castellanos pero en otras tierras, aunque a veces estaban sometidos a inspecciones de Castilla.
Por debajo de los virreyes estaban las audiencias, que era el órgano administrativo y el tribunal de justicia. Cada audiencia tenía poder sobre las provincias dirigidas por gobernadores o capitanes generales.
Respecto a la administración local, en las ciudades se creaba un cabildo dirigido por un alcalde y con el paso del tiempo se impuso el sistema castellano dirigido por alcaldes, regidores, alguaciles y escribanos. En las ciudades importantes también había un corregidor.
4. Impacto de América en España
El descubrimiento de América dio lugar a demostrar definitivamente la esfericidad de la Tierra, además, se mejoraron otros campos científicos como la cartografía y la navegación mediante nuevos navíos como el galeón y mediante la perfección de instrumentos de situación, de cartas de navegación, el conocimiento de los vientos…
La emigración a América oficialmente fue mínima, unas 200.000 personas, y sólo hombres hasta 1550. Extraoficialmente esta cifra se multiplica. Los productos de origen colonial no tuvieron mayor transcendencia y sólo las altas clases consumieron productos como el cacao o el tabaco. A finales del S-XVIII el algodón fue esencial para la industria textil catalana. Y en este mismo siglo la patata y el maíz se consumieron en el norte mejorando la dieta campesina.
La plata condicionó toda la economía europea, y su efecto fue devastador para Castilla; la llegada masiva de plata, procedente de las minas americanas, produjo una inflación descontrolada, lo que llevó a una subida de los precios y un empobrecimiento de la población. Este fenómeno económico fue bautizado como la Revolución de los Precios. La plata fue usada para costear las guerras europeas y cuando la importación de plata cesó, la economía castellana se hundió.
Castilla adoptó ante América una mentalidad colonial, en todo momento contempló al continente como un territorio a explotar con unos indígenas subordinados a la Corona, y una población criolla (hijos de españoles nacidos ya en América) cuyas aspiraciones de autonomía comercial y política no fueron nunca oídas.
 5. La sociedad en la América española. 

 La sociedad colonial hispanoamericana se formó a través del proceso de conquista y colonización. El establecimiento de pobladores españoles en tierras americanas fue simultáneo a la conquista y se afirmó e intensificó en la segunda mitad del siglo XVI. Los propios conquistadores fueron, a veces, los primeros en afincarse. Fueron los protagonistas del periodo más difícil y comenzaron el sometimiento de los indígenas, iniciaron una nueva explotación económica, crearon los primeros órganos de gobierno e hicieron las primeras apropiaciones de tierras.
     Durante el siglo XVII, los descendientes de los conquistadores, junto con las nuevas corrientes de inmigrantes, completan el período de formación de la sociedad hispanoamericana. 
     A la población autóctona y a la población española ya que agregar la presencia de población africana, “inmigrantes forzados” que eran traídos a América como esclavos. La mezcla de estos tipos étnicos, a través de un intenso mestizaje, formó una sociedad caracterizada por su carácter mestizo.
         Aunque las características de esta sociedad variaban de una región a otra de Hispanoamérica y fueron evolucionando con el paso del tiempo, hay ciertas características de la sociedad colonial que son generales para toda la región y todo el período. Entre esas características encontramos:
     A) Existencia de diferencias raciales que coincidían con diferencias sociales. Los blancos constituían un grupo privilegiado diferenciándose de indios, negros y mestizos por sus ocupaciones, sus normas de conducta, sus ideales y costumbres.
   B) Existencia de diferencias legales que creaban beneficios o perjuicios a determinadas personas. No todos eran iguales ante la ley. Una primer diferencia era entre libres y esclavos. Los blancos eran libres, los negros eran esclavos (por lo tanto no eran personas, sino cosas). Los indios eran considerados libres, pero sometidos a tutela del estado español, como si se tratara de menores de edad. Los mestizos estaban excluidos de ciertos derechos que tenían los blancos (no podían ocupar cargos, ni tener indios bajo su tutela, ni concurrir a las universidades, etc.) aunque había excepciones, sobre todo motivadas por la riqueza.
     Por diversas circunstancias, algunos miembros de la sociedad colonial gozaban de privilegios especiales. Por ejemplo los conquistadores y sus descendientes, los nobles españoles radicados en América, los altos funcionarios.
     C) La Iglesia Católica ocupaba un lugar muy importante en la vida cotidiana de los habitantes de Hispanoamérica y también en todas  las actividades oficiales. Era la religión oficial y la única admitida por el gobierno español. Disponía de cuantiosos bienes y tenía a su cargo escuelas, asilos, hospitales. La educación, la ciencia y las actividades intelectuales eran monopolizadas por el clero. Los sacerdotes cumplían un rol muy importante en la sociedad: eran respetados y oídos sus consejos. Las fiestas populares y las celebraciones sociales estaban relacionadas con festividades religiosas.
     D) El enfrentamiento entre los españoles europeos y los españoles americanos o criollos. A medida que fueron naciendo generaciones de colonizadores en América y que la lejanía con respecto a España se hacía sentir en las costumbres, se hizo evidente el choque entre los que llegaban de Europa y los nacidos en Hispanoamérica. El enfrentamiento se profundizó en el siglo XVIII y se hizo sentir en la disputa por la ocupación de cargos.





HISTORIA. El reinado de Felipe IV.

FELIPE IV. GUERRA Y CONFLICTO EN EL REINADO (1621-1665)
Felipe IV a caballo. Velázquez

Después del reinado de Felipe IV se acaba la hegemonía hispánica en Europa y con él también finaliza el pacifismo de Felipe III “el piadoso”

Desde que empieza a gobernar se extiende una crítica contra la política pacificadora de su padre. De 1618 a 1621 toda la política de Felipe III se pone en revisión y se vuelve a un escenario de guerras.
Felipe IV quería ser recordado como el más grande de los Austrias, como el “el Grande” o “el rey planeta”.

Política del Conde duque de Olivares. Reforma y política de prestigio.
Conde Duque de Olivares. Velázquez


La figura principal de este siglo, por su carácter en medidas centralistas fue el valido conde duque de Olivares. Ocupa su puesto entre 1621-1643, era un hombre de gran responsabilidad, muy autoritario, ambicioso y de formidable cultura. Se consideraba así mismo como un gran estadista.
Su política parte de la reforma y de la reputación. Para el equipo ministerial de esta época era muy importante recuperar el prestigio que había decaído durante la pax hispanica de Felipe III y la única forma de conseguirlo era recurriendo a las armas, su objetivo era llevar a la monarquía de los Austrias a su máxima expansión.
El conde duque de Olivares sabía que para poner en marcha esta política necesitaba mucho dinero: desde elementos propagandísticos hasta crear un ejército temido por todos, y para que fuese posible había que emprender un programa de reformas en la monarquía: El Gran Memorial, escrito elaborado por el mismo Conde y que presentó al rey (quien era para él un amigo íntimo). Este memorial incluía numerosas reformas de multitud de caracteres.
Por otro lado se plantea el problema de tener a diferentes territorios sin obedecer las mismas normas. Para solucionar el conflicto, propone que todos los territorios se ajusten al modelo castellano y así poder aumentar el poder del rey, se plantea de esta manera un modelo centralista.
Además pone en marcha el proyecto de la Unión de Armas (1625), 140.000 hombres al servicio de los Austrias, todos los territorios se unen en armas para servir al rey, pero supone un cambio en la estructura de la monarquía hispánica y resulta ser un desastre.
El fracaso de la Unión de Armas se debe a la oposición de los catalanes, portugueses, flamencos… y justo en ese momento la monarquía se encontraba metida en la guerra de los 30 años.







2º España en la Guerra de los 30 años.

Desde 1618 España se ve envuelta en la Guerra de los 30 años, última guerra de carácter religioso, desencadenada en Bohemia y a la que se le mezclan otras causas. Implica a países que van desde Suecia, España (que entra en 1621), Portugal, y Norte de Italia.

El archiduque Alberto fallece sin descendencia que gobierne las Provincias Unidas, por lo que Felipe IV las heredó. Los holandeses no quisieron reconocerlo y se reanudó la guerra, cuando se producen los primeros triunfos para los españoles (primera fase de la guerra). Poco a poco comienzan a llegar nuevos enemigos. Dinamarca se encuentra cercada y decide entrar en guerra (de forma preventiva), altera el panorama, se sobreponen los católicos y la derrotan.

Después Suecia se ve acosada, y decide entrar también, su ejército es uno de los más fuertes de Europa, pero la monarquía hispánica les vence en una batalla muy importante.
Entonces Francia, a pesar de ser católica, decide entrar del lado del bando protestante para debilitar a los Austrias y al Sacro Imperio. A partir de aquí cambia el rumbo de la guerra y el bando católico (defendido por los Austrias) comienza su declive y llegan las derrotas (batalla de las Dunas en 1639, de Rocroi en 1643…)
Así las cosas y con una enorme deuda contraída a causa de mantener tan grandes ejércitos a la monarquía española no le queda otra que acabar firmando la paz. En 1648 el bando católico imposibilitado para continuar la guerra negocia la paz con el bando protestante, firmándose la paz de Westfalia , lo que supuso la pérdida definitiva de la hegemonía española en Europa. Se independizan las Provincias Unidas, en concreto Holanda, pero el Flandes católico continua bajo el mando español hasta 1713. Además queda rota la comunicación entre la Italia española y Bélgica a través del camino Español, haciéndose Francia con los territorios de Lorena
La paz con Francia se firma en 1659 con la Paz de los Pirineos, donde Felipe IV cede Artois y el Rosellón, allí se concierta el matrimonio de María Teresa de Austria, hija de Felipe IV y Luis XIV de Francia.
Pérdidas territoriales de la corona en el siglo XVII


3º La crisis de 1640

La situación era muy grave en los reinos hispánicos, la hacienda estaba arruinada y las derrotas en la Guerra de los 30 años no cesaban, para hacer frente a este problema el conde duque de Olivares intentó llevar a cabo algunas reformas como la Unión de armas, por la que todos los reinos deberían contribuir a la hacienda española en proporción a su riqueza además de contribuir a sostener los gastos del ejército y la guerra, proyecto este que será mal visto por los territorios hispánicos no castellanos. Se produjeron revueltas en Cataluña, Portugal, Nápoles y una conjura en Andalucía.

Cataluña: Se pide dinero para acabar la guerra a sus súbditos, los catalanes lo entienden como una ruptura, ya que además a ellos en particular no les afectaba la guerra, a medida que pasan los años este malestar va creciendo. Consideran esta situación un ataque a sus formas políticas, lo que provoca la revuelta. Proclaman su independencia y se “echan en brazos” de Luis XIII de Francia. Cataluña pasa a ser una provincia francesa y se convierte en campo de batalla entre el España y Francia, teniendo ahora los catalanes que soportar la administración francesa y el mantenimiento del ejército francés, todo esto va a provocar el descontento de los catalanes que acabarán aceptando de nuevo la incorporación a la corona hispánica en 1652. Las consecuencias de esta revuelta serán más perjudiciales para Cataluña cuya naciente industria fue ninguneada por el rey francés convirtiéndose esta provincia en un nuevo mercado para la industria francesa (sobre todo el textil).

Las sublevaciones llegan a Portugal: la derrota en las Dunas impide la seguridad política en Portugal. No estaban protegidos por Felipe IV. Además muchos portugueses fueron desplazados de sus cargos políticos por Olivares. Estos comienzan a plantearse si le interesa seguir con una monarquía que no les garantiza ni el comercio ni el resto de intereses.
La sublevación está relacionada con los acontecimientos de la época, no está ligada al dominio, simplemente buscaban enriquecerse y no surgió. Algunos portugueses se mantienen fieles a Felipe IV, otros proclaman rey a Juan IV de Braganza. Felipe tenía que decantarse por la revuelta catalana o portuguesa.
Hasta 1660 no podrá ocuparse de Portugal, cuando estos se habían hecho con un gran ejército y con el apoyo de Inglaterra, quien pasa a supervisar la política portuguesa.
Se producen las derrotas de Castelo Rodrigo en el 1664 y Villaviciosa en 1665.
En el 1668 finalmente se firma el tratado de Lisboa, con el cual Portugal se independiza de la monarquía hispánica, pero pierde Ceuta.

Andalucía: Los tensiones también afectan al interior de Castilla debido al peso de impuestos, levas, empobrecimiento y el clima de opresión.
Se produce la conjura de Medina Sidonia. Olivares persigue a este noble por ser nieto del duque de Lerma. El duque de Medina Sidonia estaba en contra de esta persecución, así que se aprovecha de esta situación de debilidad de la monarquía para separar sus dominios y exiliarlos a Portugal. El conde de Olivares le castiga y le quita todos los bienes al primo de éste a quien usan como cabeza de turco, fue asesinado. La conspiración del duque de Medina Sidonía es descubierta antes de que se lleve a cabo y los cabecillas son depuestos y el duque arrestado y condenado a muerte (aunque luego sería perdonado por el rey). No tuvo una gran trascendencia e incluso se duda sobre su veracidad aludiendo a que sólo fue una revancha del Conde Duque contra el Duque de Medina Sidonia por rivalidades personales.

Nápoles: Revuelta de Masianello. Ante la situación, este pescador, consigue sublevar a toda la población más contra el gobierno local y la nobleza local de Nápoles que contra el propio rey (Al grito de “Viva el rey y abajo el mal gobierno”. Los franceses se intentan aprovechar de esta situación pero los napolitanos los frenaron, finalmente y tras un perdón general los napolitanos vuelven a la obediencia de Felipe IV.
Por lo tanto, pese a la gravedad de la crisis de 1640, sólo el reino de Portugal acabará separándose de España y el resto de reinos volverán al dominio hispánico.


A partir de 1660, Felipe IV prescinde de los validos, aunque la gestión seguía igual. Comienzan las críticas contra el rey y en 1661 aparece una pintada en el alcázar de los Austrias: "Si el rey no muere, el reino muere"…

martes, 29 de noviembre de 2016

GEOGRAFÍA. Los paisajes de España. Esquema.

Y con los formaciones vegetales de España acabamos este tema, aquí os dejo el esquema de este punto.






Sólo nos quedaba por ver la vegetación de las zonas montañosas, los paisajes de montaña.


lunes, 28 de noviembre de 2016

HISTORIA. La España del siglo XVI, conflictos internos y externos.

EL REINADO DE FELIPE II
Felipe II hereda los territorios de su padre Carlos I, a excepción de los territorios austriacos y el título de emperador de Alemania.
Se  casó cuatro veces buscando un heredero varón para la corona. Primero con María de Portugal, posteriormente con María Tudor de Inglaterra que poco después murió también. Más tarde con la francesa Isabel de Valois que al quedarse nuevamente viudo y sin herederos varones se casó por cuarta vez con su sobrina Ana de Austria de la que nacería el único varón que sobrevivió a la infancia, Felipe III, del que nunca confió en exceso: «Dios, que me ha dado tantos reinos, me ha negado un hijo capaz de gobernarlos. Temo que me lo gobiernen».

Se dedicó en profundidad al gobierno de sus reinos. Se preocupó del gobierno y asuntos de Castilla y fijó la capital de su imperio en Madrid.
Tuvo que hacer frente a una serie de problemas internos:

- Rebelión de las Alpujarras: la cuestión morisca.
Carlos I, en 1525, había concedido a los moriscos españoles un plazo de cuarenta años para el abandono de sus prácticas. El plazo expiraba, pues, en 1565. Debido a un apoyo prometido por los turcos, los moriscos granadinos se rebelaron en 1568.

Para evitar la llegada de los musulmanes africanos don Juan de Austria actuó con rapidez y consiguió una brillante victoria en un terreno difícil. Fueron expulsados del Reino de Granada 85.000 moriscos. Pero Felipe II, contra lo que le aconsejaban, no optó por la expulsión a África, sino por una complicada redistribución de los moriscos granadinos por las zonas del interior del norte de España: Soria, Burgos, Palencia, Zamora, Santander, Ávila, Segovia, Salamanca y León.

- Revueltas en Aragón.
En Aragón el régimen señorial era muy duro. Felipe II intentó cambiar la jurisdicción señorial por la real, con el apoyo del pueblo, pero la aristocracia se rebeló. En estas circunstancias, Antonio Pérez, secretario del rey y fugitivo de las cárceles castellanas se acogió a la protección de la Justicia de Aragón, Juan de Lanuza.

El ejército real en septiembre de 1591 venció al aristocrático. Juan de Lanuza fue ejecutado pero Antonio Pérez logró huir a Francia. En buena medida fue el creador de la “leyenda negra” antiespañola. Felipe II reformó los fueros aragoneses restando muchos de sus privilegios.

- Los problemas con el príncipe Don Carlos.
Nacido del matrimonio con su prima (por parte doble) María de Portugal parece que el fruto de su matrimonio nunca gozó de buena salud (ni física ni mental) posiblemente debido a la endogamia que puede incrementar las posibilidades de que la descendencia sea afectada por rasgos recesivos o deterioros genéticos.
Su padre nunca llegó a confiar en él debido a sus brotes desmedidos y excesos y el príncipe don Carlos empezó a intrigar contra su padre. Felipe II, enterado de estas intrigas palaciegas, lo mandó arrestar en su cuarto, donde debido a su debilidad y a otros factores (intentó hacer una huelga de hambre) murió al poco tiempo. La leyenda negra hizo correr ríos de tinta sobre el asunto acusando a Felipe II del asesinato de su hijo, difundida sobre todo por los rebeldes holandeses.

- Bancarrotas y problemas internos.
Las cuestiones financieras le sobrepasaron, dado el peso de los gastos militares sobre la maltrecha Hacienda Real.

La preocupación por el estado de las finanzas va a ser motivo de los mayores desvelos del rey. Su padre le había dejado una herencia de deudas muy altas, debiendo grandes cantidades a banqueros alemanes y genoveses.

Los gastos superan a los ingresos y la bancarrota llega el segundo año de su reinado en 1557. No será la única. Felipe hubo de declarar a la Monarquía en bancarrota en tres ocasiones más (1560, 1575 y 1596).


En política exterior debemos destacar los siguientes puentos:
- Enfrentamiento con Francia.
Con Francia se enfrenta el primer año de su reinado derrotándola en la batalla de San Quintín en 1557. En conmemoración de esta victoria se construirá el monasterio de San Lorenzo del Escorial, que se convertirá en el panteón real.
Firmada la paz y el acuerdo de matrimonio entre la hija del rey francés, Isabel de Valois y Felipe II se casan. Los enfrentamientos cesan hasta fin del siglo.

- Conflictos en los Países Bajos.
Flandes será otro foco de tensión y la causa del debilitamiento económico de España.
Para el reino estos territorios eran de vital de importancia. Amberes era el puerto más importante de Europa del norte, que servía como base de operaciones a la Armada española, y un centro donde se comerciaba con bienes de toda Europa,
Allí va a instalarse con fuerza la religión calvinista a la que se va a unir un cierto movimiento nacionalista antiespañol encabezado por algunos nobles que buscan una mayor independencia y una menor injerencia de la corte de Felipe. Felipe II instala el Tribunal de la Inquisición allí y prohíbe la libertad de cultos.
Las insurrecciones fueron de continuo y fueron fomentadas por las potencias enemigas de España y que utilizaron la cuestión religiosa como estrategia política. Quemaron más de cuatrocientas iglesias y monasterios cristianos y cometieron innumerables crímenes.

- Guerras con el Imperio Otomano.
Se tuvo que enfrentar a los mismos conflictos que su padre. Proteger a los católicos europeos de los desmanes revolucionarios protestantes y hacer frente a los turcos que habían ocupado toda la Europa oriental, tenían sitiada Viena y acababan de conquistar Chipre a la república de Venecia.

Firmó la paz de Cateau-Cambrésis (1559) con Francia, por la que se establecía una alianza contra los infieles y los herejes. El pacto quedó sellado con su matrimonio con la infanta francesa Isabel de Valois.